Cuando hablamos de la globalización en la educación hay que tener una mirada retrospectiva de los movimientos históricos, movimientos que se gestaron a través del tiempo. La globalización es un proceso dinámico de unificación económica, social y cultural, que busca una intercomunicación entre países. No está claro es con qué velocidad la escuela podrá adaptarse a las nuevas circunstancias y así, aprovechar las posibilidades que ofrecen las nuevas TIC y su uso. Ni tampoco, está claro a cuántas escuelas, instituciones, universidades y familias podrán completar esa transición y cuántas quedarán rezagadas.
La educación debe hacerse cargo de la transformación y establecer una relación a entre todos los participantes.
Las nuevas tecnológica que se han generado a nivel mundial podrá hacer desaparecer a las universidades, sobre todo aquéllas con un enfoque profesional, primordialmente instructivo y sólo podrán sobrevivir aquéllas de excelencia para la formación de los nuevos profesionales. Pero inclusivo en éstas, aquellos cursos meramente instructivos, mecánicos o de información, serán delegados a los medios electrónicos y audiovisuales.
Los profesores de las universidades sobrevivientes serán los grandes científicos y especialistas que estarán moviendo las fronteras del conocimiento y trabajando con los jóvenes más sobresalientes de la sociedad. Es probable que las universidades supervivientes se parezcan más a las universidades clásicas. La complejidad del mundo presente y del que está gestándose exige la formación de personas y líderes letrados en las ciencias y que sean capaces de usar este entrenamiento en una gama amplia de carreras profesionales.
Actualmente, se ha dado un auge en desarrollo económico y social en nuestro país. De igual manera, la creciente y dinámica globalización de los mercados mundiales, que permite el libre intercambio comercial y cultural entre países, obligando a que cada miembro de este mercado mundial sea cada vez más eficaz y eficiente a objeto de competir al más alto nivel de productividad y calidad en las actividades productivas como educacionales.
Para medir la Calidad de la docencia se logra si se cumple con las expectativas del egresado, se mejora su desempeño laboral y se posibilita que el profesional o técnico de nivel superior sea capaz de efectuar un aporte efectivo a la sociedad contribuyendo a su desarrollo y crecimiento económico y social.
Es importante relacionar la calidad y la eficiencia. No obstante los objetivos de Calidad y Productividad en la docencia implican la determinación de metas explícitas a alcanzar, traduciéndose de esta manera en imperativos para la Educación Superior.